Teletrabajo, coworking, oficina

TELETRABAJO, COWORKING Y OFICINA

Ahora que empezamos a desescalar, es hora de llevar a la práctica lo que todos llevamos pensando durante las últimas semanas: ¿vuelvo a la oficina o me quedo trabajando en casa? ¿hay otra alternativa? ¿podría ser el coworking la solución?

Si no te quieres leer el artículo entero:

  • Por desgracia el transporte público no parece la mejor opción por el momento por razones de salud y el transporte privado puede suponer una pérdida de tiempo enorme. ¿Entonces me quedo en casa?
  • Trabajé desde casa durante un año y medio y después de unos meses mi rendimiento bajó en picado. A día de hoy tengo fobia a trabajar desde casa. El coworking fue mi solución.
  • Busca un coworking cerca de casa y vete a trabajar andando. No tendrás que incurrir en gastos, podrás socializar, separar vida personal de la profesional, ahorrar tiempo y mejorar tu calidad de vida.
  • Compaginar teletrabajo, coworking y visitas esporádicas a tus oficinas centrales será sin duda la opción ganadora a partir de ahora. Con y sin COVID-19.

Si te apetece leer el artículo entero:

¿El transporte público? Lamentablemente, puede ser una opción peligrosa para la salud. Por desgracia el transporte público va a tener que repensarse. Soy un firme defensor del transporte público pero quizá tenga que convertirse en algo más orientado a la individualidad ¿quizá la bici? ¿los peligrosos patinetes? ¿caminar?

¿El transporte privado? Si lo usamos todos provocará un incremento enorme en el tiempo necesario para llegar al trabajo. Tiempo que no nos sobra, y mucho menos cuando se tienen personas al cargo.

Ok, entonces me quedo en casa. Ok, pero ¿todos los días? ¿de 9 a 18h más mi tiempo personal para cocinar, dormir? ¿me voy a pasar el día sin ver a nadie? Si eres responsable de un equipo humano ¿crees que se llegarán a sentir mal y su motivación y rendimiento se verá afectado? En el corto plazo puede que no se note pero ¿y en el largo?

Tengo una historia personal: en 2015-2016, durante un año y medio aproximadamente, trabajé como responsable de nuevo negocio para una empresa alemana de reciente creación. No había presupuesto para una oficina y el coworking era algo poco conocido por lo que teletrabajaba desde casa y acudía a las oficinas de los clientes cuando tenía una reunión.

Te seré sincero: no volvería a pasar por esa situación nunca más. Y si las circunstancias me obligasen, me costaría muchísimo, no creo que fuese capaz. A día de hoy pienso que tengo secuelas psicológicas de aquella época: no soy capaz de quedarme en casa a trabajar. Si un día por el motivo que sea tengo que quedarme en casa, cuando entro en el despacho y cojo mi ordenador, soy incapaz de aprovechar el tiempo más de 45 minutos o una hora como mucho. Para ser productivo necesito ponerme en modo trabajo, necesito cambiar el ambiente de mi casa por otro de trabajo, al principio pude sin problema. pero tras unos meses trabajando así mi rendimiento cayó mucho y a día de hoy ya no me vale separar mi vida profesional de la personal entrando en mi despacho. Es una especie de resistencia mental la que se ha generado en mi que reconozco que a veces me preocupa.

Y puedo que esté feo que yo lo diga! pero el coworking fue para mi, y a día de hoy lo sigue siendo, sin duda alguna la solución al nuevo entorno laboral que todos vamos a tener que afrontar.

Abre Google Maps y busca por «coworking» verás que tienes varias opciones cerca de casa donde elegir. Para gustos, los colores. Los tendrás de diferentes ambientes, precios y servicios incluidos. Vete a visitarlos y elige el que más se adapte a tus gustos y situación personal.
La flexibilidad que aporta un coworking sin duda será la solución a los retos laborales que se avecinan:

– No tienes que contratar nada. Internet, limpieza, aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, suministro eléctrico, agua … todo está ya contratado y en marcha. Simplemente elige tu sitio, conecta tu equipo y sigue con tu trabajo.

– Podrás socializar con otros profesionales que aparte de ser un apoyo emocional y despejarte la mente, te servirán de inspiración cuando veas que te aportan diferentes puntos de vista a cualquier situación. Incluso puede que llegues a detectar oportunidades de colaboración y nuevo negocio.

– Compagina vida personal y profesional. Por ejemplo, una pareja con hijos puede comparginar la conciliación con el trabajo en un coworking. Mientras uno teletrabaja (o lo intenta) el otro puede centrarse al máximo en su actividad y viceversa.

– Ahorra un montón de tiempo. Elige un coworking al lado de tu casa y emplea todo el tiempo que ahorrarás en mejorar tu productividad.

– Mejora tu calidad de vida. Seguro que no hace falta decirte la suerte que tienen los que viviendo en Madrid pueden ir andando al trabajo.

Compaginar teletrabajo, con un coworking al lado de casa y acudir a la oficina esporádicamente a reunirse con su equipo puede ser una combinación ganadora. Y lo mismo aplica si vives en pareja o por tu cuenta. Separar el ambiente laboral del personal es muy importante para poder mantener el nivel profesional en el largo plazo.

Busca tu coworking más cercano y dale una vuelta a la posibilidad de utilizarlo como tu centro de trabajo de manera flexible. Los coworking están especializados en ofrecer tarifas y condiciones flexibles, llevan ya muchos años haciéndolo, y seguro que pueden ofrecerte algo que encaje con tu situación personal en cuanto a franja horaria, horas de uso, precio, etc.
Y por las medidas sanitarias, pregunta e infórmate, pero seguramente podrás comprobar que se cuidan muy mucho de que todo esté perfectamente en orden.

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